Lo que me pasó con estas desproporcionadas zapatillas no te voy a decir que fue sorprendente, porque es lo que pasa siempre cuando la moda me tira una sugerencia de un elemento extravagante, pongo carita de zorrino y después termino encariñandome, pero con las Ugly Sneakers me quedó esa sensación de que me pueden terminar convenciendo de que me guste cualquier cosa, no te pasa?

Fuimos tan felices con las Stan Smith, no? nos sentimos unas loquillas bárbaras al combinarlas con trajes sastre súper formales, con románticos vestidos floreados, con vestiditos de noche, básicamente con todo. Sin embargo, el impacto no era tan grande, era una zapatilla que te gritaba fuerte «te juro que combino con todo» y cumplía, pero bueno, se nos notó demasiado lo cómodas y tuvieron que llegar éstas.

A simple vista asustan un poco, son proporcionalmente incorrectas, te recuerdan demasiado a tu infancia y al momento de dedicarles unos cuantos miles de pesos te tiembla el pulso. Pero por eso vengo hoy a decirte que dale, sí animate. Compralas y combinalas con todo.

No las lleves al trabajo de oficina que te pide una cierta formalidad, pero si trabajas en un ambiente relajado y creativo, combinalas con prendas más formales y dale nomás.

¿En unos años tus hijos o nietos van a ver tus fotos usándolas y se van a reír de vos y a preguntarte en qué estabas pensando? tal vez, pero siempre podrás culpar a la pandemia por todas las decisiones de dudosa sabiduría que tomes este año 🙂 .

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